viernes, 14 de junio de 2013

Sábado 15 de junio: firma de Intravagantes en la Feria del Libro de Madrid


Mañana sábado 15 de junio tendremos a dos autores Intravagantes firmando sus obras en la caseta 39, de Firex 21: Elvira Daudet firmará ejemplares de Cuaderno del delirio de 19:00 a 20:00 horas, y Francisco José Martínez Morán firmará la Crónica digital de Carlos Grande, recién salida del horno, de 20:00 a 21:00. Yo andaré por allí, saludando a los amigos, así que allí nos vemos.

miércoles, 5 de junio de 2013

"Intravagantes" presenta la "Crónica digital de Carlos Grande", de Francisco José Martínez Morán, el martes 11 de junio en el Café Comercial


La colección de literatura heterodoxa Intravagantes, de Ediciones Evohé, vuelve a la carga con la Crónica digital de Carlos Grande, de Francisco José Martínez Morán.

La obra nos presenta una visión desasosegante del mundo virtual que ha creado Internet y, en particular, de algunos de sus rincones más turbios. El anonimato, la impunidad, y el acceso instantáneo a mundos que, en otro tiempo, no estuvieron al alcance de las personas “de orden”, han abierto una puerta al lado más oscuro de todos nosotros. Francisco se asoma al mal con precisión entomológica de ingeniero, y se pregunta hasta qué punto alguien puede hacerlo como un simple voyeaur, sin comenzar a formar parte de él.

Te invitamos a acompañarnos en la presentación del libro, el próximo martes 11 de junio a las 20:00 horas, en el Café Comercial (Glorieta de Bilbao 7, Madrid).

sábado, 25 de mayo de 2013

Elvira Daudet, con su "Cuaderno del delirio", en Vallecas Todo Cultura

Elvira Daudet es una de las voces poéticas más deslumbrantes y conmovedoras que he conocido. Y escuchar de sus labios Cuaderno del delirio es una experiencia que deja una huella profunda y transformadora. Elvira estará este miércoles, a las 19:30, en Vallecas Todo Cultura (C/La Diligencia, 19). Toda una ocasión para conocerla, o para disfrutarla de nuevo. Allí nos vemos.

domingo, 5 de mayo de 2013

Carmona, encrucijada de culturas (IV Encuentros Hislibris)


Este fin de semana hemos celebrado en Carmona (Sevilla) los IV Encuentros anuales de Hislibris, y ha sido una experiencia espléndida. Carmona lucía sus mejores galas primaverales, y eso es mucho decir en un lugar tan hermoso y monumental como éste; quien no conozca Carmona, que se apresure, porque la combinación de la arquitectura popular andaluza con la impronta romana, renacentista y barroca es irresistible.

Y qué decir sobre la comunidad de Hislibris: es un gran grupo de amigos enamorados de la literatura y la conversación, buena gente que acoge con los brazos abiertos a quienes lleguan, como yo mismo hace tres años, animados por los mismos principios. Gracias a todos y, en particular, a Francisco y Lantaquet por su trabajo y su generosa hospitalidad. Por cierto, si queréis conocer mejor Hislibris:


Además, tuve el placer de poder participar en una mesa redonda sobre "Carmona, punto de encuentro de culturas", en compañía de grandes escritores como Juan Eslava Galán, Javier Negrete, José Vicente Pascual y Sebastián Roa. Como era de esperar, la conversación pronto tomó otros derroteros pero, a beneficio de inventario, aquí dejo, puestas en limpio, las notas que preparé para la sesión.

Carmona: parteaguas de la Historia

Que Carmona es un cruce de caminos y culturas es indiscutible. Habitada desde la Edad del Bronce, fue tartésica desde el siglo X a.C., contó con una importante ocupación fenicia desde finales del siglo VIII a.C., tras la fundación tiria de Gadir, que impulsó la metamorfosis en ciudad tras rodearse con una muralla (desmintiendo, por cierto, la versión tradicional que circunscribía los asentamientos fenicios en la península a poco más que puntos de intercambio comercial en las desembocaduras de los ríos).

Cuando a mitad del siglo VI a.C. la caída de Tiro arrastró a la estructura comercial fenicia en el Mediterráneo, causando la ruina de Tartessos, Carmona (o como se llamara entonces, lo que ignoramos por completo) se convirtió en un gran oppidum turdetano, hasta ser conquistada por Amílcar Barca en 237 a.C. La destrucción del poder púnico en Hispania (volveré a ello más adelante) la puso en manos romanas en 206 a.C., pero no conocerá una plena romanización hasta la expansión imperial de la segunda mitad del siglo I. Será después tardorromana y visigoda, y musulmana desde que Tariq la conquistara en 713, y de nuevo cristiana a partir de 1247.

Pero no es mi propósito profundizar en la genealogía de esta impresionante encrucijada de culturas. Quisiera centrarme en una época que, a mi juicio, destaca sobre todas las demás.

Carmona es, sobre todo, la gran ciudad de los Bárquidas, la primera y última base del poder militar púnico en Hispania. Desde la tesis doctoral de Manuel Bendala, las investigaciones recientes apuntan a Carmona como la Akra Leuké que fundó Amílcar como capital de su eparchia. Esta prominencia militar pronto le dio un nuevo nombre: qrtmhnt (Qartmunt), "ciudad del campamento militar o del ejército", como revela el trabajo de la investigadora del CSIC Mª Paz García-Bellido. De esa época es la imponente muralla helenística que rodeó la ciudad, y que tiene en el alcázar de la actual Puerta de Sevilla su principal vestigio, y que mereció la famosa frase de Julio César: "Carmona, con mucho, la ciudad más fuerte de toda la provincia (Bética)."

Tras la caída de Qart Hadasht (Cartagena) ante Escipión en 209 a.C., en uno de los lances decisivos de la II Guerra Púnica, Carmona recuperó su papel de capital Bárquida. Fue allí donde Asdrúbal Barca reunió su ejército con los de Asdrúbal Giscón, Masinisa y Magón tras la batalla de Baécula. Y más tarde, en la primavera de 206 a.C., fue en sus proximidades donde los tres últimos fueron derrotados por Escipión en la batalla de Ilipa. Tras ella, los últimos ejécitos cartagineses abandonaron la península, poniendo fin al sueño de los Bárquidas: construir un imperio helenístico en el Occidente del Mediterráneo.

Por eso veo a Carmona como un parteaguas de la Historia: porque en ella se extinguen ocho siglos de dominio fenicio-púnico en Hispania y queda libre el terreno para el gran proyecto civilizatorio de la expansión romana, que remplazará el modelo oriental de mestizaje y diversidad por la voluntad homogeneizadora que habría de convertirse en una seña de identidad de las potencias europeas.

En cierto modo, con Qartmunt muere el helenismo.

Habría después un intento tan desesperado como vano de evitar lo inevitable. Con su inicio precisamente en Carmona, el jefe Luxinius lanzó en 197 a. C. una rebelión de aliento púnico contra Roma, a la que se sumaron Malaka, Sexi, Bardo y otras ciudades de la Beturia.

Pero es sabido que rara vez la Historia se deja tentar por epílogos.


Mayo 2013


sábado, 27 de abril de 2013

Cartago Nova bajo los pies. Las huellas de la Cartagena romana.


Tal vez sea el único caso en España: una ciudad que ha elegido la arqueología como el más prominente rasgo de su personalidad. Seguramente Mérida podría hacerlo también, pero la capitalidad regional de Extremadura es una poderosa distracción. El caso es que Cartagena ha resuelto presentarse a los visitantes como Qart Hadasht y, sobre todo, como Cartago Nova, y no le faltan credenciales para ello.

Aquel día visitamos buena parte de ese conjunto de joyas de la Roma imperial que hacen de esta ciudad algo extraordinario. Y más aún porque no es frecuente encontrar tanta solvencia en su puesta en escena.

Primero fue el museo del Teatro Romano de Rafael Moneo. El antiguo teatro sufrió un incendio en el siglo II d. C. y su cantería fue reutilizada para construir un mercado en su lugar. Hoy son visibles sus muros, y en ellos los sillares no son sino tambores de columnas y capiteles corintios, de los 250 que un día tuvo el teatro. Es una palmaria expresión física de que la Historia es un proceso acumulativo que actúa como una implacable maquinaria de reciclaje.

Después visitamos el Augusteum, un santuario imperial financiado por libertos con aspiraciones sociales y, más tarde, la Casa de la Fortuna, una domus con salida a la calle hábilmente expuesta en el sótano de un edificio de nuestros dáis. El detalle pintoresco fue el guía, quien, con vocación de monologuista del Club de la Comedia, se explayó sobre la vida y costumbres de los romanos con clara preferencia por aspectos escatológicos y procaces. Un detalle para la reflexión: bajo el cardo, aún se conserva el alcantarillado de la ciudad romana. Fue un lujo que los cartageneros no volvieron a disfrutar hasta el siglo XX, mil ochocientos años después.

La tarde concluyó en el barrio del Foro romano, al pie del cerro del Molinete. Hace un año que se puso a disposición del público este conjunto de dos ínsulas junto al decumano máximo de la ciudad: albergan unas termas y un conjunto de salas de banquetes para celebraciones sacerdotales. El incendio que destruyó el barrio sepultó los edificios hasta una altura de cuatro metros, y la excavación ha recuperado estructuras que, hasta ahora, sólo había visto en Herculano. Es algo magnífico, como también la cubierta metálica del lugar, y los paneles con infografías, y la profesionalidad de la guía. Y, si es excitante imaginar la vida que tuvo su transcurso aquí, cuando Cartago Nova disfrutaba de todo su esplendor, tal vez pensando que sería para siempre, no lo es menos alzar la vista y comprobar cuantos enigmas siguen ocultos bajo los escombros de los siglos en la prolongación del decumano, en las laderas del cerro del Molinete, bajo los edificios y las calles de toda la ciudad.

Le deseo mucha suerte a Cartagena en este empeño por hacer del pasado su mejor apuesta de futuro. Por su bien y por el de todos los acudimos a visitarla.


Marzo 2013

domingo, 14 de abril de 2013

Este año, la literatura histórica en Vallecas Calle del Libro


En torno a la Transición, uno de los fenómenos sociales más participativos y vibrantes fue el movimiento ciudadano en muchos barrios y ciudades de España. Las Asociaciones de Vecinos impulsaron los servicios sociales, la recuperación de los espacios públicos e impulsaron en gran medida movimientos como el ecologismo o el feminismo. También fueron grandes dinamizadores de la cultura, acercándola a un gran número de ciudadanos habitualmente más alejados de los circuitos culturales convencionales.

Aquel gran movimiento cultural vecinal ha ido languideciendo desde entonces, pero aún resisten con buena salud algunas iniciativas ejemplares. Sin duda, “Vallecas Todo Cultura” es una de las más destacadas. La gente que trabaja en la asociación ha conseguido seguir impulsando la cultura y, en especial, la lectura, en uno de los barrios con más solera vecinal de Madrid.

Todo el apoyo que les podamos dar merece la pena. Y pocas ocasiones tan propicias habrá como esta Calle del Libro que en las próximas semanas recorrerá el barrio. Extraigo lo siguiente del foro de Hislibris:

"Los actos se llevarán a cabo entre los días 15 y 30 de abril, toda una quincena. El pasado jueves día 11 se presentó a los medios. Básicamente las actividades giran alrededor de estos tres ejes:

• Recorrido por la historia. La literatura histórica como fomento de la lectura.

• Homenaje a la poeta Francisca Aguirre.

• Centenario de TARZÁN de E. R. Burroughs.

El programa sería el siguiente. Ojo al 23, que participamos nosotros.

11 Abril - Presentación de toda la programación de Vallecas Calle del Libro en la Casa del Lector. Se hará entrega del periódico y del libro de poemas de Francisca Aguirre editado para esta edición. En Matadero Madrid, Casa del Lector. Aula 8 11,30 h.

•Presentación del libro editado por Vallecas Calle del libro con poemas de Francisca Aguirre. El libro se distribuirá por institutos, asociaciones, bibliotecas y colegios de Puente y Villa de Vallecas.

•Presentación de los 6 periódicos que se editarán y distribuirán (100.000 ejemplares) Del 15 al 30 de abril, con motivo de Vallecas Calle del Libro.

16 Abril – Conferencia inaugural a cargo de Manuel Rico con recital de Francisca Aguirre y Guadalupe Grande Aguirre. Salón de Actos de la Asamblea de Madrid. Avda. Pablo Neruda.

•Actuación del Coro Al ALBA. 18,30 h.

17 Abril – Inauguración de la Exposición sobre el personaje Tarzán bajo la dirección de Luís Conde. Biblioteca Pública de Vallecas. C/ Rafael Alberti, 35- 19,00h.

18 Abril - Presentación del libro ¿Más Europa unida? de Enrique Barón y coloquio con la periodista Cristina Manzano. En Vallecas Todo Cultura. C/ La Diligencia, 19- 19.00 h.

22. Abril – Lecturas poéticas por las calles y plazas de Villa de Vallecas. A.V. La Unión.- 18 h.

•Exposición de El Verso más largo del mundo y de los Poemas perpendiculares. Desde las 10,30 h. Escuela Infantil Zaleo.

23 Abril - Exposición Libros literatura histórica. 18 h. Cuentacuentos. En la Biblioteca Municipal Portazgo.

•Vallecas en La Noche de los Libros. Mesa redonda sobre Literatura Histórica, con la intervención de Arturo Gonzalo Aizpiri, León Arsenal, escritores, y los editores Javier Baonza y Guillermo Chico. Habrá sorpresas y guiños a la historia. Al final tomaremos una copa. En Vallecas Todo Cultura, C/ La Diligencia, 19.

24 Abril - Encuentro con Matilde Muñoz, en torno al libro de Matilde Asensi En Tierra Firme. Organiza Escuelas Populares de Educación de Personas Adultas. Salón Actos Santo Tomás de Villanueva. 18 h. C/ Villalobos esq. Los Leoneses.

25 Abril – “En legítima defensa: Poetas en tiempos de crisis”. Presentación de la antología de 150 poetas coordinada por Antonio Gamoneda editado por Bartleby Editores. A la presentación asistirán numerosos poetas participantes de la Antología, en Vallecas Todo Cultura. C/ La Diligencia, 19- 19,00 h.

27-Abril - Taller Master Class de efectos especiales dentro de la Vª Muestra de Cortos de Vallecas. C.C. Pilar Miró

28-Abril - Proyección de los cortos realizados en el Vº Festival de Cortos realizados por jóvenes. CC.Pilar Miró

30 Abril – Francisca Aguirre en la voz de Poekas. 16 poetas, integrados en el colectivo Poekas homenajean a la poeta. 19,30 h., Centro Cultural Paco Rabal.

Pero esto no será todo. Cientos de actividades más se promoverán desde institutos, colegios, bibliotecas, centros culturales, asociaciones de vecinos, escuelas infantiles, AMPAS, parroquias…

Para más información, aquí tenéis su web.


Acudid a los actos que podáis, porque merecerá la pena."



domingo, 7 de abril de 2013

El sueño de los Bárquidas (Las huellas de la Cartagena púnica)


Dice el tango que veinte años no son nada, pero hay episodios en la Historia que ponen esa pieza de sabiduría popular porteña en tela de juicio.

Valga como ejemplo la antigua Qart Hadasht, la Ciudad Nueva que fundó Asdrúbal Barca sobre el poblado íbero de Mastia en 229 a. C. Veinte años después, en 209 a. C., mientras Aníbal andaba enseñando humildad a los romanos por tierras italianas, un audaz ataque de Publio Cornelio Escipión acabó con la feroz resistencia comandada por Magón, y Qart Hadasht se convirtió en Carthago Nova, escapando ya para siempre al dominio de Cartago.

En aquellos breves veinte años, sin embargo, el anhelo de los Bárquidas creó una de las grandes urbes del Mediterráneo, con decenas de miles de habitantes y una impronta indeleble en los juegos de poder que configuraron el mundo antiguo.

Ya se acerca a la conclusión la segunda de mis novelas del tiempo de los Bárquidas en Ispania, y la Semana Santa fue la ocasión perfecta para acudir a la ciudad de las cinco colinas y refrescarnos el aspecto de su semblante. Pensando que Roma había sobreimpuesto su propio legado a todo lo anterior, me sorprendió encontrarme con el nuevo Centro de Interpretación de la Muralla Púnica, un ejemplo entre otros del espléndido esfuerzo por poner en valor su patrimonio arqueológico que está haciendo la ciudad de Cartagena.

Allí tomamos conciencia de la colosal estructura que levantaron en unos pocos años los cartagineses, uniendo las cinco colinas de la ciudad con una muralla helenística de diez metros de altura, con dos hiladas de sillares de arenisca con una vasta red de cuadras, almacenes, talleres, armerías y alojamientos para tropa en su interior. Paseando por el camino de ronda tratamos de imaginarnos el asalto de Escipión en 209 a. C., en la acción que supuso el principio del fin del sueño de los Bárquidas: proyectar hacia el poniente del Mediterráneo un imperio en la estela del de Alejandro Magno.

Más tarde subimos al cerro del Molinete, flamante parque arqueológico salpicado de piedras venerables y olivos, cipreses, espartos y lavandas. Allí estuvo hace dos mil doscientos años el palacio de Asdrúbal; desde allí vio Aníbal atardeceres como el de hoy, con los montes convertidos en recortables de color cádeno adheridos al horizonte, y el agua de la bahía vibrando inquieta y metálica a lo lejos. En efecto, veinte años acaso no sean nada y ahora pienso que veintidós siglos tal vez tampoco.


                                                                       29 de marzo de 2013