sábado, 23 de enero de 2021

AEKMOSZ acegkopsvx (En la Imprenta Municipal de Madrid)

 


Íbamos esta mañana por la calle Concepción Jerónima, junto a Tirso de Molina, aprovechando para dar un paseo por el centro antes de que nos confinen, y dimos por azar con la Imprenta Municipal de Madrid, con una sala de exposiciones cuya existencia desconocíamos. Valga este post para enmendar el agravio. 

Sepan los lectores que la Imprenta Municipal, con su edificio Art Decó construido entre 1931 y 1933 por Ferrero Llusiá y Bellido, es un santuario de las Artes del Libro. Allí pueden conocerse los hitos del camino que hemos seguido los humanos para imprimir palabras e imágenes en los tiempos modernos, con su maravillosa variedad de máquinas asombrosas, tipos móviles y planchas metálicas, piedras litográficas, hierros de dorar y un sinfín de accesorios y equipamientos. 

Las letras son las señoras de este espacio mágico, y hablan desde las paredes con el poder de sus sortilegios: AEKMOSZ acegkopsvx...

Por si fuera poco, en la planta superior puede visitarse una exposición temporal sobre la animación cinematográfica española, una industria de creación artística que lleva ya mucho tiempo mereciendo que le reconozcamos su espléndida mayoría de edad.









sábado, 9 de enero de 2021

LA MAJESTAD DE TÁNIT (Dibujos Arqueológicos VII)

 


De los muchos maravillosos hallazgos arqueológicos que ha deparado la necrópolis cartaginesa de Puig des Molins, en Ibiza, con su laberinto subterráneo de tres millares de sepulcros púnicos en hipogeos repartidos por la ladera de un montecillo próximo a la capital de la isla, me fascinan sobre todo las deidades femeninas de terracota expuestas en las vitrinas del MAN, con narices afiladas, ojos rasgados e intrincados peinados y tiaras. Representan en su majestad a la diosa Tánit, que extiende sus brazos para acogernos en ellos. 

Ninguna como la llamada Dama de Ibiza representa la concepción estética y la espiritualidad de aquellos cartagineses como nosotros.

miércoles, 9 de diciembre de 2020

ANÍBAL AL FRENTE DE LA FLOTA CARTAGINESA (Galería de imágenes TRILOGÍA DE ANÍBAL XVII)

 


Entre los protagonistas que hacen su aparición en El cáliz de Melqart está la navegación marítima, con una atención especial a las trirremes militares cartaginesas que, durante siglos, dominaron las aguas del Mediterráneo occidental, e incluso del Atlántico. El reto literario que ello supuso para mí se queda pequeño ante el desafío artístico y documental que ha tenido que afrontar Sandra Delgado para hacer una recreación casi sin precedentes de los buques de guerra púnicos. El resultado es, como puede verse, deslumbrante: la imagen habla por sí sola.

Sandra ha resumido en una imagen las diversas escenas que en el libro transcurren a bordo del Gloria de Melqart y otros navíos bárquidas. He seleccionado un texto para ponerle palabras:

Aníbal llegó a la popa del barco y quedó inmóvil durante un largo instante contemplando la flota que los seguía haciendo la travesía desde Tipasa hacia Ispania: cincuenta pénteras y cuatrirremes, y doscientos navíos de transporte, avanzando a golpe de remo en la calma del corazón del verano. Aquellas frágiles carcasas de madera contenían catorce mil remeros y tripulantes y cuatro mil soldados veteranos, que habían derrotado por completo a los gétulos en tan solo dos lunas. Bajo su mando, con Naravas como jefe de la caballería, habían eliminado el último conato de rebelión que quedaba en toda la Libia. Sintió que el orgullo le dilataba el pecho.

Más allá de las naves el mar se extendía calmo e iridiscente hacia las costas de África, hacia Cartago. Le resultó extraño. Ese mar que para todos los cartagineses había sido siempre el de Poniente, ahora lo era de Levante para quienes habían trasladado a Ispania la raíz y el horizonte de sus vidas. Desde Ispania el mundo entero se miraba con otra perspectiva.

Si quieres conocer los libros de la Trilogía de Aníbal:

El heredero de Tartessos

El cáliz de Melqart

La cólera de Aníbal

Y no olvidéis que las ilustraciones de Sandra pueden obtenerse en impresiones artísticas de gran calidad en:

Ilustraciones de Sandra Delgado


martes, 8 de diciembre de 2020

HIPPOLYTUS TESSELAVIT (Un Colegio de Jóvenes romano en Complutum)

 


En espera de que las circunstancias -y las autoridades- nos permitan volver a movernos a nuestras anchas, la ocasión es óptima para prestar atención al patrimonio arqueológico de la Comunidad de Madrid, bien surtido de joyas que merecen ser visitadas y revisitadas. Un ejemplo es el valioso legado romano Complutense, y dentro de él la conocida como Casa de Hippolytus no puede pasarse por alto, de modo que decidimos celebrar el día de la Constitución yendo a Alcalá de Henares.

La Casa de Hippolytus es un Colegio de Jóvenes romano que alcanzó su mayor esplendor a finales del siglo III d. C. En él estudiaban, socializaban y practicaban ritos dedicados a Hércules y Diana casi un centenar de jóvenes de familias acomodadas, beneficiándose del patrocinio de Gayo Anio y Magia Atia, que donaban 600 sestercios mensuales para el mantenimiento de la institución.

La casa está ejemplarmente preparada para explicar a los visitantes las estancias y actividades que se llevaban a cabo en ellas y en el jardín de sabor mediterráneo, mostrándonos el aspecto de los baños, las exedras, las letrinas, el santuario.

Son espectaculares los mosaicos; el principal de ellos muestra una barca de pescadores echando la redes para capturar diversas especies de fauna mediterránea; el detalle zoológico es impresionante. El artista quedó tan satisfecho que firmó su obra con grandes letras: HIPPOLYTUS TESSELAV[IT].












martes, 17 de noviembre de 2020

EL LEÓN DE CÁSTULO (Dibujos Arqueológicos VI)

 


En 2013 el yacimiento arqueológico de Cástulo dio a la luz una pieza de gran tamaño y factura realmente extraordinaria: representaba un león íbero de gran realismo, con las guedejas de la melena cuidadosamente trabajadas, las fauces entreabiertas y las garras delanteras sujetando la cabeza de un hombre sometido. Tan pronto como se exhibió al público en el museo arqueológico de Linares fui a verla y quedé admirado. Desde entonces la he considerado una obra maestra, y no podía faltar en mi colección de dibujos arqueológicos, en especial por su valor para jalonar mi periplo tras las huellas de Aníbal.

lunes, 12 de octubre de 2020

EL ALTAR DE VAÉLICO EN EL RASO DE CANDELEDA (Dibujos Arqueológicos V)

 


En el museo municipal de El Raso de Candeleda observo la reproducción del altar consagrado a Vaélico, el dios-lobo de los vettones. Fue hallado en la ermita de San Bernardo, construida sobre un antiquísimo santuario del dios, en el paraje conocido como dehesa de Postoloboso. No pude resistir la tentación de caminar hasta el lugar por una trocha de robles y madroños a los pies de Gredos. Fue una peregrinación que me dejó una huella de misterio. Debe ser que perdura en mí algún resto del panteísmo mágico de los antiguos y estoy siempre atento al aliento con que respiran el paisaje, los objetos y la memoria.


lunes, 21 de septiembre de 2020

ÍDOLOS - MIRADAS MILENARIAS (Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid)


Desde siempre me han fascinado las expresiones más tempranas de la inclinación por lo simbólico del espíritu humano. En este blog se da cuenta de alguna hermosa muestra de ello. Por eso, desde que supe de la exposición sobre ídolos neolíticos organizada conjuntamente por el MARQ de Alicante y el MAR de la Comunidad de Madrid, he esperado con impaciencia la ocasión de visitarla. Ahora, por fin, se ha presentado.

La exposición es una maravilla. Reúne piezas de España y Portugal, y recorre el periodo entre el IV y III milenio a.e.c. en que la cultura megalítica impregnó buena parte de la península, dejándonos un asombroso legado de monumentos y objetos funerarios que no deja de salir a la luz en numerosas excavaciones arqueológicas.

la cultura material de aquellos pueblos se expresa en una constelación de representaciones antropomorfas que tradicionalmente se han considerado asociadas a divinidades pero que hoy los son a los difuntos en cuyos enterramientos aparecen, frecuentemente acompañando a los restos humanos. No representan a dioses, sino a hombres y mujeres como nosotros, con su individual singularidad, formando parte de un sistema de clanes y linajes de los que no podemos sino imaginar. Son pequeños objetos hechos en piedra o hueso con rasgos esquemáticos. La sencillez no hace sino realzar la efectividad de su simbolismo. Los brazos, las manos sobre el pubis, la geometría del peinado o los tatuajes. Sobre todo, los ojos-soles vigilando e iluminando. Con sus abismadas miradas milenarias parecen no haber perdido la energía mágica con que fueron consagradas.

En el sepulcro de muy de Montelirio se inhumaron veinte cadáveres, casi todos de mujeres distinguidas con ropajes ceremoniales. Por todas partes está la huella del cinabrio, el venenoso tinte rojo que presidió sus ceremonias y qué tal vez causara a las sacerdotisas una lenta muerte terrible.

Así son las entrañas de la tierra. Contienen, como el corazón de las mujeres y los hombres, colores y penumbras, soles y lunas, anhelos y secretos. 

A la salida no se puede dejar de pasar por la librería-tienda. Tiene una irresistible variedad de libros y reproducciones arqueológicas. Y la cordialidad de Javier, el librero, es proverbial.