viernes, 14 de febrero de 2014

En torno a "Vértigo cotidiano" (Jaime Alejandre y Marta Muñoz en Hislibris Tabernae)


El próximo viernes 21 de febrero, a las 19:30 en Hislibris Tabernae (c/ Tumaco, 22), se inaugura la exposición En torno a "Vértigo cotidiano", una propuesta fascinante en la que los dibujos y pinturas de Marta Muñoz Cuesta (Marmotarroja) le proporcionan textura visual al libro de poemas Vértigo cotidiano, de Jaime Alejandre.

En la inauguración Jaime nos leerá poemas del libro, acompañado por la propia Marmotarroja y por Carmen Quiles, que actuará como intéprete a Lengua de Signos Española. Os aseguro que será una experiencia conmovedora ser testigos del modo en que los versos de Jaime se reflejan en los espejos negros de los dibujos de Marta, enredándose, como la vida, en perfectos cables de alta tensión.

Marta Muñoz, Marmotarroja, es una extraordinaria pintora e ilustradora que nos ha deslumbrado con esta primera obra gráfica publicada. Os invito a visitar su blog, una verdadera delicia:


Jaime Alejandre, además de uno de nuestros más grandes poetas, es un infatigable activista literario. Después de años dirigiendo el proyecto de Hazversidades Poéticas, actualmente colabora con numerosas iniciativas culturales, destacando su labor como miembro del equipo editorial de las colecciones El Periscopio e Intravagantes, en Ediciones Evohé.


Nos vemos en Hislibris.





sábado, 8 de febrero de 2014

¡LLEGAN LOS V ENCUENTROS HISLIBRIS!

 
Id reservando las fechas en la agenda: ¡llegan los V Encuentros Hislibris! Tomad nota: 25 de abril en Alcalá de Henares y 26 y 27 en Madrid.

¿Pero cómo? ¿Que hay alguien que no sabe lo que es Hislibris? Nada como bucear un rato por el Foro:


Es decir, Hislibris es una comunidad de gente animada por el amor a la literatura, la historia y la conversación, desde la amistad, el respeto y la diversidad. Y esta comunidad se reúne un fin de semana al año para hacer eso: disfrutar de la literatura y la conversación. Quien ya lo conoce, no puede faltar. Y quien quiera apuntarse de nuevas, será más que bien recibido.

Todo comenzará el viernes 25 de abril en Alcalá de Henares. Olalla García, autora de El jardín de Hipatia y gran conocedorá de Alcalá, nos mostrará el centro de la ciudad en un paseo guiado, si su avanzada gestación lo permite para entonces. Después iremos al Museo Arqueológico Regional, situado en el convento de las Bernardas, donde se inaugurarán los Encuentros a las 19:00 horas con la entrega de los V Premios de Literatura Histórica Hislibris:


Nos acompañará Enrique Baquedano, Director del Museo, así como numerosos autores y editoriales que participan en el certamen. Después nos iremos a tomar unas cañas y cenar a Madrid, en la cervecería The Irish Corner, C/Arturo Soria 6, a eso de las 22:00 hrs, cuando lleguemos de Alcalá.

La cosa seguirá al día siguiente, sábado 26 de abril, en la Hislibris Tabernae (C/ Tumaco, 22). Por la mañana celebraremos dos mesas redondas de esas que nadie se puede perder.

La primera, a las 11:30 hrs, versará sobre los Testigos españoles de la Primera Guerra Mundial, en el centenario del inicio del conflicto. Ya confirmados, contaremos con:
  • Jaime Alejandre, de El Periscopio (Eds. Evohé), presentará Visión estelar de un momento de guerra: Verdún 1916, en el que Valle-Inclán relata sus impresiones como corresponsal de guerra en el frente.
  • Guillermo Chico, de La Esfera de los Libros, hablará sobre Crónica de la Guerra Europea 1914-1918, de Blasco Ibáñez. 
En la segunda, a las 12:45 hrs, hablaremos sobre Aníbal en Hispania: visiones desde la novela histórica. Participaremos:
  • Rufino Fernández (La sombra del mercenario).
  • Javier Pellicer (El espíritu del lince).
  • Arturo Gonzalo Aizpiri (un servidor, El heredero de TartessosEl cáliz de Melqart).

Comeremos en la propia Tabernae, y por la tarde nos iremos a presentar, a las 19:00 hrs en el Café Comercial (Glorieta Bilbao, 7) el libro de los relatos seleccionados en el VI Concurso de Relatos Históricos de Hislibris:


Después, cena a eso de las 21:00 hrs en el propio Comercial (Menú: 18€), y copillas hasta que se tercie, reservando, eso sí, fuerzas para acudir a la convocatoria del domingo 27 de abril. Quedaremos a eso de media mañana para ir a visitar el Museo Naval de Madrid, acompañados por uno de sus más expertos conocedores, el Capitán de Navío Pedro Giner.Veremos joyas tales como la carta universal de Juan de la Cosa en uno de los lugares de Madrid más jugosos para los amantes de la Historia. Y luego, por la tarde, los más aguerridos pueden apuntarse a una visita espontánea al Museo Arqueológico Nacional, que esta misma semana ha reabierto sus puertas. Irresistible.

Y para todo esto, entrada libre (excepto consumiciones, claro esá, ahí vamos a escote). ¿Qué más se puede pedir en tiempos de crisis? Solo una cosa: confirmad en el foro quienes vayáis a venir, que hay que calcular aforos y hacer reservas.

Nos vemos en los Encuentros.

domingo, 2 de febrero de 2014

A propósito de Cataluña (según Benito Pérez Galdós)


Hace tiempo, desde que comencé a leer sus Episodios Nacionales, que tengo a Benito Pérez Galdós por una de las personas que más ecuánime y cabalmente ha comprendido y explicado la poliédrica alma española. A lo largo de sus muchas páginas don Benito va pasando revista a las gentes de todos los territorios y grupos sociales y políticos de España con una lente hecha de espíritu crítico, anhelo de libertad y progreso y mucho ánimo de convivencia.

http://www.arturogonzaloaizpiri.blogspot.com.es/2009/12/la-segunda-casaca-y-los-episodios.html

Ando ahora terminando ya casi la Tercera Serie, recién leído Los Ayacuchos. Estamos en 1842, cuando la regencia de Espartero toma una deriva autoritaria que provoca una serie de levantamientos "republicanistas" en diversos lugares de España. Entre ellos destaca Barcelona. El 13 de noviembre estalla una insurrección contra el propósito del Gobierno de firmar un tratado librecambista con Gran Bretaña que hubiera puesto en peligro a la incipiente industria textil barcelonesa. La Junta de los sublevados, presidida por Juan Manuel Carsy hace público un manifiesto reclamando Unión entre todos los liberales. Abajo Espartero y su gobierno. Cortes constituyentes. En caso de regencia, más de uno; en caso de enlace de la reina Isabel 2ª, con español. Justicia y protección a la industria nacional.

Dice Fernando Calpena:

Me tranquiliza, no obstante, la confianza en el pueblo catalán, cuyas virtudes conozco. Es bravísimo si le hostilizan sin razón, fácil a la concordia si se consigue herir la cuerda del sentimiento fraternal, que en él existe, aunque está bastante honda. Es apacible en su casa, en el común trato sincero y rudo, buen amigo, mal enemigo, amante si le aman, fiero si le aborrecen... El peligro que corremos hoy los que estamos bajo la férula del pueblo barcelonés y de la Juntita que a estas horas se forma, es que se injieran en su seno los perdidos vividores que ordinariamente están al acecho de estas situaciones irregulares para desvirtuarlas y corromperlas.

Espartero ordena al general Van Halen terminar con la sublevación. Van Halen pierde el control de las calles y se retira a la Ciudadela y al castillo de Montjuich, desde comienza a bombardear a los insurrectos.

En el hospital de la Puerta del Mar, uno de los heridos clama:

Mes li ha de costá trevall posar a ratlla al poble catalá... Que torni per un altra!... Avans mori qu'ésser esclaus d'un castellá que no sab ahont te l'cap.

En fin, no se le busque a esto otro propósito que el de escuchar a Galdós, que siempre merece al pena. Él conoce muy bien adónde han conducido siempre las espirales de fundamentalismo en la historia de España (y, por cierto, en la de todas partes). Y Galdós, como debiéramos hacer todos, siempre busca ponerse en el lugar de los demás como paso previo en la búsqueda de la concordia.






viernes, 24 de enero de 2014

Napoleón Emperador Augusto (La columna de Austerlitz en la plaza Vendôme de París)


Es llamativo el modo en que la antigua Roma le ha servido de inspiración a no pocos de los proyectos imperiales que han surgido en Occidente a lo largo de los siglos. Desde los carolingios a los nazis y los fascistas italianos, pasando por los padres de la Revolución Americana, todos han sucumbido en alguna medida a la fascinación por Roma.

También fue el caso del Primer Imperio Francés. Hay innumerables ejemplos de ello, pero posiblemente ninguno tan elocuente como el que puede contemplarse en esa joya urbanística que es la plaza Vendôme de París, un rectángulo de elegante racionalismo neoclásico. En su centro se alza la columna que ordenó levantar en 1810 Napoleón III para conmemorar la formidable victoria de su tio, Napoleón Bonaparte, contra rusos y austriacos en Austerlitz el 2 de diciembre de 1805.

Austerlitz fue un hito histórico de la mayor trascendencia. En aquella localidad de Moravia se enfrentaron 72.000 franceses contra un ejército de 85.000 rusos y austriacos comandado por el Zar Alejandro I y el Emperador Francisco II. El genio militar de Napoleón le valió la victoria en aquella batalla "de los tres emperadores", que puso término a la Tercera Coalición creada contra él y, de paso, al Sacro Imperio Romano Germánico, que quedó extinguido tras el tratado de paz entre Francia y Austria.

Cuando Napoleón III quizo conmemorar aquella hazaña no encontró referencia más inspiradora que la del emperador Trajano. Y así, la columna de Austerlitz es un remake de la marmórea columna trajana de Roma, con los hechos bélicos recorriendo en ambas el fuste en un bajorelieve helicoidal. La columna de Vendôme, sin embargo, no está hecha de mármol, sino del bronce de los cañones ganados al enemigo en Austerlitz, y los siglos la han revestido de una pátina verdigris que contrasta con la piedra dorada de los edificios de la plaza.

Observo el conjunto y descubro que hay un poderoso sortilegio en el juego de colores y geometrías. Las fachadas contemplan impertérritas los 44 metros de bronce alzándose al cielo de París; y desde la altura la estatua de Napoleón, ataviado de emperador romano, pasea su mirada por toda la ciudad. Doy una vuelta alrededor de la base de la columna observando los relieves: uniformes vacíos, ruedas de cañones, tambores y clarines, sables y fusiles, estandartes. Resulta inquietante que no haya representada ninguna figura humana. A excepción de las dos mujeres aladas que sostienen la placa conmemorativa:

NEAPOLIO - IMP - AUG
MONUMENTUM - BELLI - GERMANICI
ANNO MDCCCV

Me marcho por la tarde de enero con una traducción improvisada dándome vueltas en la imaginación. Napoleón Emperador Augusto. Monumento a la Guerra contra los Germanos. Me pregunto qué pensaría Trajano si levantara la cabeza...










viernes, 17 de enero de 2014

La soledad de Carlos III en el Jardín Botánico


De tarde en tarde, cuando mis idas y venidas por la ciudad crean la ocasión, me gusta hacer un alto para asomarme al Jardín Botánico. Es siempre un lugar delicioso, con sus caminos flanqueados por árboles venerables y blancas estatuas de próceres dieciochescos, pero nunca me lo parece tanto como en estas fechas, en el corazón del invierno. En estos días de enero no es raro, a la hora de comer, pasar entre las columnas de granito que le sirven de entrada y descubrirlo sin ningún visitante, como si se hubiera accedido a alguna dimensión oculta en el centro de Madrid. La acústica se permite entonces un capricho y el tráfico del paseo del Prado se convierte en un rumor amortiguado y lejano, como si estuviera hecho del paso del tiempo.

No tardo en comprobar que no estoy solo: algunos gatos furtivos se mueven en silencio entre los parterres y hay un puñado de mirlos que me acompañan haciendo piruetas de rama en rama. Todo parece haber quedado inmóvil y a la expectativa: los estanques y las fuentes, las plazoletas con sus deshabitados bancos blancos. Observo los grandes árboles desnudos y tomo conciencia de que algunos de ellos, como ese viejo olmo que llaman el Pantalones, están aquí desde que en 1.781 se inauguró el Jardín. La Historia parece hecha de otro material, más provisto de realidad y aliento, cuando se ajusta a las dimensiones de un ser vivo.

Me encuentro entonces con la estatua de Carlos III. El mejor alcalde de Madrid parece disfrutar de su soledad mientras contempla sin prisa esta obra nacida de su carácter bienhumorado y curioso, mientras se llena los ojos de las ramas alzadas contra el cielo gris del invierno. Me alejo hacia la puerta sin hacer ruido, sintiéndome como uno de esos invitados que deben corresponder a la cortesía de sus anfitriones haciendo breve la visita.

Salgo al exterior y el sortilegio se quiebra de pronto. Vuelven el ruido, la contemporánea urgencia del tráfico y los transeúntes, el latido de Madrid engranando sus millones de vidas. Bajo caminando hacia Atocha junto a la valla del jardín y me siento partícipe de un secreto. Ahí dentro hay mirlos, gatos vagabundos y silencio. Y una estatua de Carlos III compartiendo sus soledad con los viejos árboles que traen hasta nosotros el testimonio de su tiempo.










domingo, 12 de enero de 2014

"Porque nosotros somos ellos": el teatro romano de Caesar Augusta



Se toma en Atocha el AVE 03093 a las 9:30 h. y a las 10:15 se baja uno en la estación de Delicias de Zaragoza. Si se está realmente impaciente, se toma un taxi, y 15 minutos después estamos ya ante nuestro destino: el teatro romano de Caesar Augusta, en el corazón de Zaragoza. Conviene entonces tomarse un café para ponerse en situación: en Madrid uno estaría todavía remoloneando con el periódico en la prolongación del desayuno de fin de semana, pero basta una hora y media para producir este prodigioso cambio de escenario. 

Ahora ya puedo comenzar la visita dando un paseo por las pasarelas de madera aún desiertas: este es el momento más hermoso, cuando se puede lanzar la imaginación al pasado para extraviarse en las ensoñaciones de la Historia. Estas piedras fueron puestas aquí en la primera mitad del siglo I; en estas gradas se sentaron en su día seis mil espectadores para reir o llorar, para dejarse conmover por la palabra y la expresividad humanas en compañía de sus conciudadanos. Observo las casas arremolinadas en torno al solar del teatro y me asombro al recordar que la ubicación del teatro era un misterio hasta su hallazgo en 1972. ¡Todo un teatro romano ignorado bajo los adoquines de una ciudad como Zaragoza hasta antesdeayer! Siento una efervescencia de impaciencia y curiosidad al imaginar todo lo que queda aún por descubrir. 

Después ya puede uno prestar atención al museo, y es una grata sorpresa comprobar la atención que se ha puesto en descubrir al visitante la sofisticación de los teatros romanos. Nada me llama tanto la atención como un plano que muestra la procedencia de los mármoles utilizados en la construcción: hay piedra de diversos colores procedente del Norte de África, Italia, Turquía, Grecia, el Levante hispano y los Pirineos franceses. ¡Y nosotros creemos que la globalización es un producto de nuestro tiempo!

Dedicamos los últimos minutos de la visita al clásico audiovisual que se proyecta en un escueto auditorio. Muy recomendable, con reconstrucciones virtuales de Caesar Augusta y de la evolución de la ciudad hasta convertirse en la Zaragoza actual. La voz del narrador reflexiona sobre el valor de la investigación arqueológica y se pregunta por qué debemos prestar atención a gentes que vivieron y dejaron sus obras hace dos mil años. "Porque nosotros somos ellos", se responde. La frase se queda rondando en mi cabeza y reconozco que es un gran acierto. Nosotros somos ellos, ciertamente. Nosotros somos todos quienes han sido antes de nosotros. No conocerlos a ellos es no terminar de conocernos a nosotros mismos.






viernes, 3 de enero de 2014

"I have a tomb tartésica for sale": ¡Acabemos con la impunidad del expolio arqueológico!


El diario EL PAÍS publicaba el pasado domingo 29 de diciembre un amplio reportaje con el título: El crimen arqueológico no paga. La impunidad asiste a los expoliadores: las detenciones efectuadas rara vez acaban en sentencia judicial. Podéis leerlo íntegro en el enlace:

http://cultura.elpais.com/cultura/2013/12/28/actualidad/1388234408_869864.html

Es algo increíble y patético. La falta de medios legales para hacer pagar sus delitos a los culpables es clamorosa y produce sonrojo e indignación. ¿Cómo es posible que un país como el nuestro, que guarda en su suelo algunos de los más diversos y valiosos restos arqueológicos de Europa, permita que ese patrimonio sea objeto de un expolio sistemático que casi siempre queda impune, a pesar del esfuerzo de tantos investigadores y de la Guardia Civil?

La propia Guardia Civil y uno de los expertos citados en el artículo proponen medidas para poder abordar, al menos parcialmente, el problema:

- Establecer una normativa nacional que regule el uso de los detectores de metales. Algunas Comunidades Autónomas ya exigen una licencia para su uso.

- Establecer el delito de expolio, integrando las sanciones administrativas, en el Código Penal.

- Aumentar la información y la sensibilización, incluyendo a jueces y fiscales.

Hace algunos meses incluí en este blog una entrada sobre la materia, y un comentarista anónimo insistió también en la necesidad de contar con las regulación de los detectores:

http://www.arturogonzaloaizpiri.blogspot.com.es/2013/03/expolios-arqueologicos-una-verguenza.html

Reconozco mis limitaciones sobre el tema, pero no me cabe duda de que algo podrá hacerse. De lo contrario, seguiremos avergonzándonos ante episodios como el de el mensaje que recibió en 1990 un museo extranjero. Incluía dibujos chapuceros de un sepulcro con el siguiente mensaje: "I have a tomb tartesica. For sale. I am sorry. My inglis is very beed."

Sobran los comentarios.

PD. Lamento que los enlaces que incluyo no sean activos; no sé qué le pasa a mi blogger últimamente.Si queréis acceder tenéis que copiarlos y pegarlos en vuestro navegador. Saludos y Feliz 2014.