domingo, 25 de enero de 2026

Una mañana de domingo en el kiosco de Miguel

 


Miguel Sanz es un héroe a escala de barrio, a pie de calle, con su kiosco «Miguel y Carlota» en Ortega y Gasset 45 creando comunidad y fomentando el libro y la lectura desde hace 10 años. Su secreto es la sonrisa perenne y una cordialidad con sus parroquianos que desafía las inclemencias del tiempo. Una forma emblemática de poner en práctica su oficio de kiosquero es organizar firmas de libros con sus autores, los domingos por la mañana, de 12:00 a 14:00, en esa hora del aperitivo en que todo invita al paseo y la conversación.

Esta mañana he tenido la fortuna de ser autor invitado, junto a mi amigo Paco Uría, quien tuvo la generosidad de proponer mi nombre a Miguel para hacer una firma mano a mano con Julio César y los Balbo gaditanos como nexo de unión. Aunque el frío y el viento de un enero inclemente como los de antes se han empeñado en no ponerlo fácil, ha sido una mañana memorable, con Miguel y Paco dejando notar su capacidad de convocatoria y un buen puñado de amigos de Ángela y míos acudiendo también a regalarnos su calor.

Gracias a todos. En estos tiempos en que lo digital intenta enseñorearse de nuestra forma de vida, es posible todavía reivindicar el papel—nunca mejor dicho—de los periódicos y los libros, del encuentro cara a cara y la conversación al alcance del apretón de manos y el abrazo, de la literatura y la información plural en el mismo espacio ciudadano abierto y acogedor. Gracias, Paco, por invitarme a compartir la mesa de firma contigo y gracias, Miguel, por mantener viva una antorcha cívica imprescindible en Ortega y Gasset 45.

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