viernes, 13 de septiembre de 2013

Fragor Hannibalis: Aníbal en Hispania



El Museo Arqueológico Regional de Alcalá de Henares, dirigido por Enrique Baquedano, vuelve a la carga con una espléndida exposición temporal. En esta ocasión se trata de Fragor Hannibalis, Aníbal en Hispania, una mirada a la presencia de los Bárquidas en la Península Ibérica, y al contexto de pueblos indígenas, íberos y celtíberos, con los que interactuaron. Más allá de no pocas piezas extraordinarias, como las estelas procedentes de Cartago y los vasos de la Danza Guerrera (Lliria/Edeta) y de los Guerreros (Numancia), en mi opinión el mayor valor de la muestra reside en la visión que de la etapa Bárquidad da su comisario, Manuel Bendala.

Manuel Bendala es un lujo para la arqueología española, tanto en los aspectos científicos como de divulgación, y siempre arroja luz sobre los temas que trata. En este caso, explica el modo en que Amílcar fundó una dinastía hispano-púnica partiendo de la tradición real y aristocrática cartaginesa, potenciada por la adopción del modelo de príncipe helenístico, asociado con la divinidad. Alejandro es, por supuesto, el modelo que inspira a los Bárquidas, identificado con Melqart o Hércules. No es casual, por tanto, que Melqart fuera la divinidad tutelar de los Bárquidas, ni que Alejandro tuviera una estatua en el templo de Melqart de Gadir.

Tal y como señala Bendala, del mismo modo que Alejandro encontró en Oriente el modelo de soberano que aspiraba ser, los Barca encontraron en Hispania su "Oriente en Occidente", una sociedad con raigambre oriental en la consideración del poder y de sus soberanos.

Como es habitual en las exposiciones del MAR, esta cuida especialemtne los aspectos didácticos. Los uniformes de combatientes púnicos, indígenas y romanos son magníficos, y también las reproducciones de máquinas de sitio. Y hay que descubrirse ante las ilustraciones de Albert Álvarez Marsal, como la de la batalla de Baécula que ilustra el cartel de la exposición. En fin, que es como para no perdérsela. Está hasta el 12 de enero de 2014. Y, perdóneseme la vanidad, pero no perdáis de vista la pequeña pero bien surtida tienda del Museo.











viernes, 9 de agosto de 2013

Ruinas, muertos y cigüeñas en la Chellah de Rabat



En un promontorio asomado al río Bou Regreg, a tiro de piedra de la muralla almohade que encierra la ciduad antigua de Rabat, se encuentra la necrópolis meriní de Chellah, construida en el siglo XIV sobre las ruinas de la antigua ciudad romana de Sala, habiendo sido ésta fundada a su vez sobre un anterior enclave fenicio-cartaginés, el primer asentamiento humano en la desembocadura del río.

Chellah está rodeada por un recinto amurallado a cuyo interior se accede por la gran puerta meriní de torreones octogonales. La necrópolis recibe al visitante con su esèsp jardín, denso de perfumes, en el que las ruinas romanas y meriníes se entremezclan con naturalidad, como si los más de mil años que los separan hubieran quedado convertidos, por efecto del abandono de los hombres, en una anécdota sin importancia. De la ciudad romana quedan restos del foro y la curia, de un arco del triunfo y un ninfeo; de la necrópolis una sala de abluciones, una madrasa, varias salas funerarias y templetes de santones, y las ruinas de la mezquita, dominadas por un espectacular minarete rematado con azulejos de colores.

El minarete parece velar el sueño de los muertos, asisitido por una asombrosa colonia de cigüeñas cuyos nidos dominan todas las alturas. Su presencia acompaña en todo momento al visitante cuando recorre el lugar: le sobrevuelan despacio, y su crotoreo pone una extraña banda sonora de chasquidos y castañeteos que parecen recordar que la presencia del extraño es bienvenida sólo si no se prolonga.

Cuando salimos al exterior un vigilante cierra las puertas a neustras espaldas, y la necrópolis de Chellah se queda a solas con sus ruinas, sus muertos y sus cigüeñas, respirando el aroma de adelfas, pinas y eucaliptos. El crotoreo parece subir de intensidad, y su rumor nos persigue mientras nos alejamos, como si la soledad le diera rienda suelta a los recuerdos y secretos de la Chellah.

viernes, 2 de agosto de 2013

Las excavaciones del Foro Romano de Cartagena continuarán con financiación de Repsol

La pasada Semana Santa visitamos las muchas joyas arqueológicas de cartagena y, entre ellas, ninguna nos interesó tanto como las nuevas excavaciones del Foro Romano, al pie del cerro del Molinete, donde una vez se situó el palacio de los Bárquidas. Desde luego que el Teatro Romano presenta hoy, con su museo, una monumentalidad muy superior a la del Foro, pero es emocionante tomar nota de la enorme superficie de éste que queda aún por excavar, e imaginar las maravillas que están por descubrir. De ello daba cuenta en este blog:

http://arturogonzaloaizpiri.blogspot.com.es/2013/04/cartago-nova-bajo-los-pies-las-huellas.html

Claro que las estrecheces presupuestarias de estos tiempos de crisis hacían albergar pocas esperanzas de que la arqueología nos proporciones alegrías en ese sentido en un futuro próximo. Afortunadamente, el patrocinio privado ha echado una mano en esta ocasión. Repsol, que tiene en Cartagena una de sus principales refinerías, firmó el pasado 24 de julio un convenio con el Ayuntamiento de la ciudad para aportar algo más de cuatro millones de Euros para dar continuidad a las excavaciones. Tal y como señala la página de la Fundación Repsol:

En virtud de este acuerdo, Fundación Repsol invertirá más de 4 millones de euros que permitirán finalizar este proyecto arqueológico, que supondrá la creación de una zona expositiva en la parte noble de la ciudad romana, con 4.000 metros cuadrados de exposición.


El proyecto de recuperación del barrio del foro romano prevé completar la excavación del edificio del atrio, la recuperación de un santuario situado en un edificio anexo, una amplia terraza sobre la que debía alzarse el templo capitolino que presidía el foro, se descubrirán las calzadas que rodean todo este espacio y se creará un centro de interpretación que explicará a los ciudadanos esa antigua zona romana de Cartagena.

Los trabajos de excavación se han programado en cuatro fases y su finalización está prevista para el año 2017. El objetivo es completar la excavación y abrir a los visitantes y turistas la antigua zona romana de Cartagena más pública, desde las termas hasta el centro de salud del casco antiguo en cuyos bajos se abrirá un centro de interpretación de El Molinete.


Soy miembro del patronato de la Fundación Repsol, de modo que tuve la fortuna de asistir al acto y escuchar las explicaciones de los arqueólogos. Sin duda, el Molinete nos va a seguir brindando muchas sorpresas durante los próximos años.

Para más información:

http://www.fundacionrepsol.com/sala-de-prensa/noticias/fundacion-repsol-destinara-mas-de-4-millones-de-euros-apoyar-la-excavacion-d

sábado, 20 de julio de 2013

Vettones en Ávila


Entre el año 500 a. C. y el cambio de era, en un vasto territorio extendido entre las actuales provincias de Ávila, Salamanca y parte de las de Zamora, Toledo y Cáceres, prosperó un pueblo de estirpe céltica que desarrolló un rico universo de creencias, técnicas artísticas y urbanísticas que estaban llamadas a perdurar. Fueron los Vettones. Crearon castros en cerros situados en confluencia de ríos, sembraron de imponentes esculturas graníticas de toros y jabalíes los límites de sus territorios de pasto, los llamados verracos, y dejaron como testimonio de su esplendor asombrosas joyas de orfebrería y ciudades olvidadas rodeadas por murallas formidables y campos de piedras hincadas, dominando espaciosos paisajes de encina y granito, que parecen dormir desde su ocaso.

En Ávila, en los sótanos del Torreón de los Guzmanes, sede de la Diputación Provincial, se exhibe con carácter permanente la exposición Vettonia: Cultura y Naturaleza. Es una pequeña delicia museística hecha con fondos europeos que ofrece una sabrosa visión de lo que debió ser aquel pueblo que sólo en los años 30 del siglo pasado comenzó a ser mejor conocido, de la mano de las excavaciones de Juan Cabré. Puede visitarse de martes a sábado de 11 a 14 h. y de 17 a 20h., y domingos y festivos de 11 a 14h. Ávila merece una visita por muchas razones, pero esta es sin duda una de las más singulares.

Y, para quien le interesen los Vettones, le recuerdo algunos post de este blog que tal vez quiera recordar:

viernes, 5 de julio de 2013

"Intravagantes" presenta "La música de la conversación", de Esther Peñas (Café Comercial, jueves 11 de julio)


Queridos Intravagantófilos:

cumpliendo nuestro compromiso de heterodoxia literaria, en Intravagantes-Evohé presentamos nuestra última novedad, un libro de entrevistas de Esther Peñas cuyo nexo de unión es la solidaridad y el punto de vista en relación con personas tradicionalemente discriminadas como las personas con discapacidad. Para ello Esther ha recopilado en "La música de la conversación" sus entrevistas con escritores (Gustavo Martín Garzo, Antonio Colinas, Nélida Piñón...), músicos (Javier Krahe, Teresa Salgueiro...), investigadores, activistas (Luis Cayo Pérez Bueno, María Ángeles Durán...) donde habla con ellos de todo lo humano y lo divino, pero siempre con ese enfoque hacia la celebración de la diversidad humana.

No faltéis a su presentación, que será el próximo jueves 11 de julio a las 20:00 horas en el Café Comercial, Glorieta de Bilbao, 7. El acto será interpretado a Lengua de Signos Española para personas sordas.

Jaime Alejandre

sábado, 22 de junio de 2013

De R Melqart, humildemente (El museo ARQVA de Cartagena).


Hay, sin duda, muchas formas de describir los años de abundancia que precedieron (y dieron causa) a la crisis desoladora de nuestros días. En la que ahora me viene al caso, digamos que fue un tiempo en que la atención al continente fue incomparablemente mayor que la del contenido. Lo que importaba era la apariencia, el envoltorio, el decorado, a ser posible bien provisto de ladrillería y hormigón armado. Armado de vanidad y presunción de nuevos ricos, quiero decir.

Pocos ejemplos de ello son tan elocuentes como ciertos museos y, en particular, el ARQVA, Museo Nacional de Arqueología Subacuática. El edificio es una espectacular obra del arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, que articula buena parte de la nueva fachada de la ciudad de Cartagena a su bahía. Lástima que la colección permanente del museo, más que modesta por el número y la variedad de sus piezas, quede casi perdida en la vastedad del edificio. Son, desde luego, muy interesantes los paneles didácticos, y la reconstrucción de la sección de naves de carga fenicias, griegas, romanas y medievales, y joyas arqueológicas como los restos de los pecios fenicios hallados en Mazagón, pero uno no puede dejar de preguntarse si no hubiésemos salido ganando dedicando parte del coste del edificio a la arqueología subacuática propiamente dicha.

Una piedra de toque de las paradojas de que es testigo ARQVA es su tienda: amplia, bien provista, atractiva... pero cerrada. Nos dicen que lleva meses así, dando literalmente con la puerta en las narices a los miles de visitantes que se acercan hasta ella con la aspiración de comprar alguna publicación especializada. Lamentable.

Como uno es optimista por naturaleza, confío en dar con ese hallazgo que, por sí solo, justifique la visita y me reconcilie con el museo. Y es Ángela quien no tarda en señalármelo: un conjunto de colmillos de elefante hallados en un pecio fenicio del s VII - VI a. C. en el Bajo de la Campana, en la Manga del Mar Menor. Cuatro de ellos muestran inscripciones raspadas, en lengua fenicia, probablemtne sirviendo como fórmulas comerciales de cortesía. Una dice: "De Bod Astart, (tu atento) servidor". Y otra: "r'mlk'ns" ["De R Melqart, humildemente"]. En esos toscos trazos se ve la mano de un hombre y se pecibe su aliento. Una vez más, la palabra escrita sigue sirviendo para desvanecer el paso del tiempo y susurrarnos, a través de los milenios, al oído.

Saliendo del museo nos detenemos ante dos vitrinas con monedas y objetos procedentes de La Mercedes, como anticipo de lo que un día será una fabulosa exposición. Esperemos que para entonces haya reabierto la tienda, y por cierto, que alguien tenga la lucidez y generosidad de ceder una muestra digna al Museo Naval de Madrid.

viernes, 14 de junio de 2013

Sábado 15 de junio: firma de Intravagantes en la Feria del Libro de Madrid


Mañana sábado 15 de junio tendremos a dos autores Intravagantes firmando sus obras en la caseta 39, de Firex 21: Elvira Daudet firmará ejemplares de Cuaderno del delirio de 19:00 a 20:00 horas, y Francisco José Martínez Morán firmará la Crónica digital de Carlos Grande, recién salida del horno, de 20:00 a 21:00. Yo andaré por allí, saludando a los amigos, así que allí nos vemos.